jueves, 4 de noviembre de 2010

Ya no sabemos si algo puede hacerte feliz
en mis manos murio el intento de lograrlo
los suspiros inocentes son un riesgo,
tu amor ligeramente confeso, fue una frase hiriente

los placeres vanos me despojan de la monotonia,
ridiculo remedio esta eclipsacion mental,
sumido en las noches que me encuentran vulnerable,
mi desesperacion no se resigna y me envuelve

solemne tu enojo se transforma en desprecio,
te desorienta, justifica y alienta tu impotencia,
ya no queres verme , ni oirme, comprendo,
no espero mas que lo hagas sencillo

de hecho ya no sueño con encontrarme a salvo
y en el aturdimiento mortal voluntariamente propiciado
se hace imprescindible independizarme del tormento,
ironia constante nutrida de promesas fallidas.

h

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